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sábado, 1 de agosto de 2009

Un porteño leyendo a cordobeses

Domingo 19 de julio de 2009
Edición impresa | Suplemento Temas | La Voz del Interior.

Un porteño leyendo a cordobeses

Gustavo Nielsen 
Especial 


[...] Cuarto Oscuro, de Editorial Raíz de dos está prologado por el Gran Carlos Gazzera, que nos invita a leer a sus amigos en clave lúdica: todos hablando sobre un mismo tema, las elecciones. Todos los que aquí escriben pasan los 40 años; la prosa es más equilibrada y con menos excesos. Estos escritores son los maestros de taller, los empleadores en los periódicos, los jueces en concursos de los del otro libro. Y aquí vuelvo a opinar, porque leí: la antología tiene un nivel homogéneo, pero me gustaron más 4 de los 11 cuentos que allí salen. El que abre el libro, Gusanos, de Jorge Londero, e Indigestión, de José Playo, por la locura que le agregaron al tema comicios; son muy graciosos. Los ojos del ciego, de Jorge Cuadrado (un autor del que me gustaría leer más cosas) y Padrón, de Carlos Presman, la fuerza de un gran final. Cuatro joyitas en una pila de piedras preciosas. [...]


lunes, 27 de julio de 2009

Comentarios - Un País para César Ferri

“Jorge Cuadrado ha escrito una novela que lo sitúa entre los escritores más interesantes de la literatura argentina. Su personaje tiene la densidad de los personajes de los grandes novelistas de la Argentina."
Mgster Carlos Gazzera, director de la Editorial de la Universidad Nacional de Villa María, Córdoba. (Ampliar)

"C
on la lectura de ésta (novela) basta para afirmar que estamos disfrutando el privilegio de conocer las obras de apertura, los pasos iniciales de un excelente escritor cordobés".
Horacio Gigli, columnista de Revista Huellas. 

"Lleva todos los ingredientes que se le pide a una novela: entretenida, ágil, actual, apasionada, reflexiva, profunda, crítica, ambigua y redonda. Una historia de ficción que te agarra del cuello en la primera página y sin importarle el día ni la hora, no te suelta hasta la última."
Dr Carlos Presman, médico y escritor. (Ampliar)

"Claro está, es ficción, es literatura, es arte, pero en la pluma de un agudísimo observador de las lógicas intestinas de los medios de comunicación y de los actores políticos y sociales. El escritor Jorge Cuadrado está respaldado por un periodista que no sólo tiene un más que bien ganado prestigio, sino que demuestra con este libro tener una mirada profunda, inquisidora, perspicaz de los medios de prensa."
Roberto Battaglino, periodista político de La Voz del Interior, Córdoba. (Ampliar)

“[…]Por eso, en el viaje que emprende César Ferri son tan importantes los afectos, porque son las únicas pistas para no perder la ruta y también los motivos para seguirla. Los invito a que encuentren en esta novela los de César Ferri, los invito a que encuentren sus propios afectos, que para eso también sirve la buena literatura. Y este libro es eso, literatura de la mejor."                                 Jorge Londero  Editor del suplemento Temas de La Voz del Interior, Córdoba. (Ampliar)

martes, 13 de enero de 2009

Jorge Londero (*) dijo:



Por las noches, la soledad desespera (Bersuit).


" A César Ferri, el protagonista de la nueva novela de Jorge Cuadrado, se le viene de pronto la noche, en plena madrugada. Enceguecido por la oscuridad, incapaz de verse a sí mismo, buscará en un viaje las luces que pongan claridad a su confusión, intentará cubrir la distancia que lo separa del bienestar, de la seguridad, de una mañana soleada, de esa luz que pedís que no te apaguen cuando ya estés dormido.Las rojas luces de un semáforo le ponen al derrotero de Ferri, recién iniciado, dos ojos grises, y con ellos llegará de inmediato la confusión de los complicados mapas trazados en su infancia, aquellos que le muestran los atajos agrestes que su padre tomaba por error para no llegar nunca al lugar deseado o para desviarse justo antes de alcanzarlo. Él debe evitar que le pase lo mismo. ¿Debe hacerlo? ¿Puede hacerlo?Pronto comprenderá que la mala señalización de los caminos de la vida, al menos de la suya, no se salvan con la potencia de un motor; que transitar por senderos que se conocieron hace mucho tiempo pueden tornar más irreconocible la asfixiante geografía del vacío; que buscar el rumbo en un par de ojos grises puede ser tan complicado como manejar por primera vez un GPS.Descubrirá también que no hay una brújula precisa que marque a la felicidad como norte, que una noche de ira puede dejar loca la aguja del control propio y que la dinámica de las noticias supera la capacidad de reacción natural al punto de ser capaz de girar sin guiño.En ese páramo de soledad en el que se encuentra, extraviado entre la multitud, no alcanza con perder dos turnos, no basta con retroceder tres casilleros. Hay que volver al lugar de partida. Desde allí, quizá, se podrá ensayar un retorno.Por eso, en el viaje que emprende César Ferri son tan importantes los afectos, porque son las únicas pistas para no perder la ruta y también los motivos para seguirla.Afectos y señales. Las curvas de una mujer y el camino sinuoso de una esposa, la lejanía de un hijo, el puente de una ex novia, el vado de la autoridad, el serrucho de un compañero de trabajo, el lomo de burro de ese colega que siempre nos aventaja, el túnel de un padre, el estacionamiento techado y con seguro que ofrece una madre y los permisos de conducir de una tía o de aquel pariente que te cuida tus lugares cuando vos no estás. Señales, guías, afectos.Afectos. Los invito a que encuentren en esta novela los de César Ferri, los invito a que encuentren sus propios afectos, que para eso también sirve la buena literatura. Y este libro es eso, literatura de la mejor."


(*) Editor del suplemento Temas de La Voz del Interior, Córdoba.

lunes, 12 de enero de 2009

Roberto Battaglino (*) dijo:

"Si hay algo que nos preguntamos todos los que nos interesa, incluso a los que no les interesa, la política y la vida cívica, es qué elegimos cuando elegimos, cuánto podemos elegir cuando supuestamente tenemos que elegir y cuánto nos viene ya elegido.
Aunque no en el sentido de lo político, sino desde la profundidad filosófica de la esencia misma del hombre, el nudo gordiano de este Un país para Cesar Ferri es ese: la posibilidad o no del hombre de ser hacedor de su destino.
Una trama político-comunicacional es el telón para la huida de nuestro vocero del gobernador. Ferri, que de tanto jugar a ese juego de anticiparse a los hechos, que nos encanta a los que estamos en este mundillo de la comunicación, acepta –resignado- que es una noticia vieja.
Ese Alfa que corre por la 36, ¿va a anticiparse los hechos? ¿va detrás de los hechos? ¿o los hechos, el Alfa y Ferri van por rutas diferentes, paralelas y cruzadas, a la vez?
Encuestas dibujadas, llamadas ficticias, grandes puestas en escenas más para ocultar que para mostrar, citas forzadas para que las fuentes digan algo más parecido a nuestros deseos que a los hechos concretos… Cosas con las que convivimos, en la que la realidad no es otra cosa que nuestro parecer de la realidad.
“Está por sortearse un culpable y vos tenés varios números”, le dice a Ferri un influyente periodista, en una magistral descripción de lo azaroso que suele ser la resolución de los grandes acontecimientos.
Jorge Cuadrado nos provoca con el juego del manejo del poder, de su conquista y de su conservación, como si fuese un juego en una play station.
Y ahí está César Ferri, jugador, espectador, con el joystick en la mano, a veces, y a veces es él el que está en manos del joystick del destino. Está hacernos reflexionar sobre nosotros, sobre nuestra capacidad de elegir.
Debo decirles, con cierto conocimiento de causa, que la compleja, y por momentos casi perversa, manera en la que se comportan funcionarios, dirigentes y periodistas en esta ficción está descripta con rigor. Casi diría con lujos de detalles. Los que seguimos con atención las cosas de la política, podemos dar fe de que todos los hechos ficcionales narrados en esta trama ocurrieron alguna vez. U ocurrirán, con lo cual el libro tendrá un mérito más.
Así como obras de ficción sirven para sostener exposiciones científicas, Ferri bien podría ser una aproximación a un tratado de managment político. Un consultor podría usar párrafos de Un país para César Ferri para exponer su estrategia ante un cliente.
Claro está, es ficción, es literatura, es arte, pero en la pluma de un agudísimo observador de las lógicas intestinas de los medios de comunicación y de los actores políticos y sociales. El escritor Jorge Cuadrado está respaldado por un periodista que no sólo tiene un más que bien ganado prestigio, sino que demuestra con este libro tener una mirada profunda, inquisidora, perspicaz de los medios de prensa.
Así y todo, sugiero evitar la tentación de ponerle nombres a esos personajes públicos (políticos, periodistas y demás) que cruzan la vida de Ferri.
El autor nos la deja picando para que el gobernador sea fulano, el presidente mengano, Lisaruzu, tal o Rubiolo, cual. Pero caer en eso, puede conspirar contra el goce artístico de esta excelente novela."


(*) Periodista político de La Voz del Interior, Córdoba

lunes, 22 de diciembre de 2008

Carlos Gazzera (*) dijo:

"Jorge Cuadrado ha escrito una novela que lo sitúa entre los escritores más interesantes de la literatura argentina. Su personaje tiene la densidad de los personajes de los grandes novelistas de la Argentina. Cualquier comparación sería arbitraria y desmedida pero quiero que recuerden estas breves palabras de un lector. La pulpa de la literatura futura está en las páginas de novelas como la que ha escrito en esta ciudad Jorge Cuadrado y su nombre debe figurar entre los nombres de aquellos escritores que en los últimos años han marcado a fuego nuestra literatura, argentina como cordobesa. Hablo de colocar a Jorge Cuadrado en el escaparate de una imaginaria librería donde sus libros se vendan junto a los libros de Juan José Saer, Antonio Di Benedetto, Andrés Rivera, Abelardo Castillo, Ricardo Piglia o María Teresa Andruetto, Fernando López, Perla Suez, pero también a nuestras esperanzas cordobesas, Hernán Arias, Federico Falco, Augusto Porporato y Alejo Carbonell. Esa sería la vidriera que me gustaría para una auténtica Librería Argentina."

(*) Director de EDUVIM, Editorial Universitaria Villa María

jueves, 18 de diciembre de 2008

Carlos Presman (*) dijo:

"Un país para César Ferri es una interesante invitación a la lectura. Jorge, gracias por equivocarte de nuevo como con Romagosa, invitándome a presentar tu novela. Para mí es como un regalo para el día del médico por lo tanto tomen este comentario como de quien viene.
Les propongo un ejercicio de desmesura porque este libro se lo merece. Lleva todos los ingredientes que se le pide a una novela: entretenida, ágil, actual, apasionada, reflexiva, profunda, crítica, ambigua y redonda. Un historia de ficción que te agarra del cuello en la primera página y sin importarle el día ni la hora, no te suelta hasta la última. ¿Todo eso? Sí y más…. Por ser una novela extraordinaria, intentaré una presentación extraordinaria que trascienda el lenguaje por eso traje esta matrioska: tradicionales muñecas rusas cuya originalidad consiste en que albergan otras muñecas en su interior. Así funciona Un país para César Ferri, como historias dentro de otras historias, una: la historia familiar. Dos: la historia personal. Tres: la historia política y social. Cuatro: la historia filosófica. Y cinco: la historia sicológica. Me quedo con esta última y digo… En la mitología griega, Narciso era un joven de gran belleza, doncellas y muchachos se enamoraban de él; pero Némesis, la diosa de la venganza, hizo que se enamorara de su propia imagen y acabó arrojándose a las aguas y allí creció la hermosa flor, el Narciso. Jorge recrea el mito de Narciso, que huía de los espejos porque había vaticinado que mirarse a sí mismo sería su perdición. Por lo tanto no lo mató el deslumbramiento de su belleza, como dicen todos, sino el deseo frustrado de saber quién era. En el mito de Edipo, este emprende las averiguaciones para descubrir al culpable de la muerte de su padre, y gracias a Tiresias (el ciego) descubre que en realidad es hijo de Yocasta (su madre) y Layo (su padre), y que es él mismo el asesino que anda buscando. Al saber Yocasta que Edipo era en realidad su hijo, se suicida. Horrorizado, Edipo se quita los ojos y abandona el trono de Tebas, escapando al exilio. César Ferri, en el transcurso de la novela se mira el espejo buscándose, y de principio a fin está la ausencia del padre y la presencia de la madre, si hubiera nacido en Tebas tendría mucho de Edipo, incógnita que los lectores sabrán develar, y agregan a esta novela una urdimbre mítica. UPCF, una novela de Jorge Cuadrado.
Si Romagosa tenía el soporte periodístico de la crónica histórica, esta novela de ficción, es novela pura de puro escritor."


(*) Médico y escritor.